miércoles, 27 de julio de 2016

Diario de viaje: Islas Cíes.


Ayer estuvimos en las Islas Cíes y fuimos saqueados por gaviotas. Aprovecharon cuando estábamos chapoteando en la orilla y nos picotearon la bolsa de comida. Nos robaron el pan, los pistachos y nos desordenaron el chiringuito. 

Comimos acurrucados debajo de las sombrillas sentados en círculo vigilando el vuelo rasante de las aves que nos velaban unos macarrones desabridos que mi amigo Jesús y yo preparamos sin una pizca de condimento en la madrugada, casi dormidos y muertos de cansancio turístico.

Se nos acercó a pie una gaviota fea, sucia y despelucada con pinta de malandra y nos pegó un grito al ladito porque enterramos los pistachos que regaron. 

A una muchacha que estaba tomando el sol le pellizcaron el dedo. Fuimos testigos.

Las Isla Cíes son de las gaviotas, los humanos somos los intrusos. A nadie le gusta que le invadan su territorio y más si es un paraíso atlántico.