domingo, 9 de abril de 2017

Chale 29



"El único inconveniente era el fantasma del matrimonio a la fuerza. Pues no sé qué malos precedentes habían hecho prosperar en la costa la creencia de que las novias de Bogotá se hacían fáciles con los costeños y les ponían trampas de cama para casarnos a la fuerza. Y no por amor, sino por la ilusión de vivir con una ventana frente al mar".

Vivir para contarla. Gabriel García Márquez.