Gotas cotidianas


 
 SÍ

Los venezolanos queremos libertad, deseamos que se acabe esta pesadilla de manera pacífica. El domingo 16J le dijimos a Maduro por las buenas con papeleta en mano tres cosas fundamentales para el retorno de la democracia. Ese domingo me encontraba de viaje, pero muy temprano levanté a la familia para regresar a Santiago a votar, y así fue, nos detuvimos de camino en Ourense y allí con toda la esperanza del mundo voté por la libertad. A los venezolanos nos gusta votar, mi hermano Carlos lo cuenta en el capítulo #28 de su Selfiementary. ¡Imperdible!

Culpable

"Un escritor que no escribe se odia y se recrimina así mismo. Demorar la escritura se asemeja mucho al problema de la bebida: es nuestro pequeño secreto de culpabilidad."
Julia Cameron.

Pizza at home 
A los motoristas repartidores de pizzas a domicilio ¿les pagan por número de imprudencias? 

Miradas

Me basta mirarte para saber que con vos me voy a empapar el alma. 
Julio Cortázar.

Gracias Isabel 


Soltera for ever
En una conversación me dice una señora que debe estar cerca de los setenta años: "yo soy soltera, bueno, en realidad soy divorciada, pero me gusta más decir que soy soltera porque en mi mente siempre he sido soltera".

 Asesoría sentimental
Me encuentro en el parabrisas del coche un volante publicitario de un "asesor" que brinda sus servicios como "Especialista en el retorno de la persona amada".
Y como sacado de un texto literario el "asesor" también arregla "maldiciones familiares" con un trabajo serio, con seguridad, garantía y confianza.
Este tiene más cuento que yo.

La naturaleza

Empezando una ruta de senderismo dice mi hijo menor antes de que siete kilómetros de difícil camino  le desbaratara su alma de novelista: "me encanta la relajación que me produce caminar por la naturaleza y el fluir del agua".
 

Documento

Este vídeo es el resumen de lo que acontece en mi país. Son los chamos a quienes les han robado la juventud. Duele tanto...


Doble check

La paradoja de la tecnología: las redes sociales, la mensajería instantánea me mantiene cerca de las personas que están lejos, pero me aleja de las que están a mi lado.

He ganado una camioneta por mis ideas

Durante la  preparación de la cena mi marido y yo discutíamos sobre creencias. Lou Marinoff, escritor y filósofo en su libro “Más Platón y menos prozac” habla de la necesidad del ser humano de creer en algo porque le da un sentido ético a la vida. Le comento que la mayoría de las personas siempre buscan la trascendentalidad y se arropan en una creencia, llámese Dios, ciencia, energía, una deidad hindú, filosofía, etc. Yo me declaro epicúrea y argumento mis razones,  él estoico. No sé cuanto entenderá mi hijo menor del tema que ha interrumpido la conversación gritando desde el salón: "mamá te has ganado una camioneta hippie".
¿Quieren pasear en mi camioneta filosófica? 

La vida

En la cena Lucas nos da la noticia de la carne arificial, filetes que la ciencia hará crecer en un laboratorio. Todos opinamos y la conversación se amplía a temas de vegetarianos, carnívoros, población mundial y sacrificio de animales. Dice Lucas que en un futuro las vacas, pollos, etc ya no necesitarán morir y Arturo masticando su nugget concluye; "pero, si en eso consiste la vida: en comer o ser comido".

 En ruso

Arturo (10 años) soñó con un conejo ruso de pie a espaldas de las taquillas del colegio que le preguntó algo con voz gutural.
Él respondió: "Sí mi general" con una piña en la mano.

Si Dalí viviera...

Trumpazo

Visto lo visto, otro pueblo que cava su propia tumba.


#mamánotevayasalacomunahippie

Cuando veo a la familia conectada y absortos cada uno en un aparato electrónico, me pongo de mal humor.
A mi me hubiera gustado nacer en el tiempo de las cavernas donde los humanos se reunían alrededor del fuego a contarse seguramente las aventuras y desventuras de la sabana. Soy social, un espécimen raro en estos tiempos donde la gente socializa y se quiere más por whatsapp que en persona. Qué voy a hacer si nací en una ciudad que puede considerarse un "macrobohío".

Así que llega un momento en que pido que desenchufo tablets, móviles... con enfado y digo que dentro de unos años me voy a vivir en una comuna hippie (tuve que googlear a ver si todavía existen, jeje) sin electricidad,  a vivir de la agricultura y a cantar con una guitarra todas las noches canciones de los Beatles.  Mis hijos se ríen y apuestan cuanto voy a aguantar, mi marido me recuerda los días de acampada libre sin un baño a mano... Y entonces dice mi hijo menor para recordarme la tecnología otra vez: voy a hacer una cuenta en twitter y crear el hashtag "#mamánotevayasalacomunahippie".

#búsquenmeasíentwitter.


Sueños desactualizados

Hoy es sábado y me dispongo a echar una siestecita en el sofá que se ha convertido en una señora siesta con sueño incluido (desvelo asegurado esta noche). Cuando despierto le cuento a la familia mi sueño que contenía  un dramón con lágrimas, digno de una telenovela venezolana.
A mi hijo menor le ha dado curiosidad y me ha preguntado la razón de por qué soñamos. Le explico  la teoría más aceptada, pero también le pongo poesía revelándole la teoría freudiana de los deseos reprimidos.
Y me cuenta su sueño: “yo soñé anoche que un youtuber  de Call of Duty iba a mi clase a hacer un directo en vivo, ante la desconcertante mirada de mi profe que no se explicaba que hacían esos tíos allí.”

Hasta en sueños estoy desactualizada.


Temblor

"Del susto dejé el lampazo botado". Maracucha relatando vía facebook el temblor de ayer en Maracaibo. 

A Mano
 

Me he reconciliado con la escritura a mano, porque como dice J. Cameron, la escritura es una experiencia sensual. Escribir es ver, oír, sentir, oler y tocar.
He ido a la papelería (¿he contado que me encantan?) para escoger una libreta bonita y un boli suave. He tardado un buen rato oliendo y acariciando libretas, probando bolis, perdiéndome en el tacto del papel... Al final la dependienta se acercó a vigilarme, la veía de reojo, seguro estaría pensando: "está es loca o está intentando robar".
Hago ejercicios, bocetos, apunto ideas y escribo sin intención estética. Un auténtico placer que había olvidado.

 
Spa 

 Nos regalan una caja de experiencias para dos personas. Escogemos una tarde en un spa que incluye un circuito termal revitalizante con un baño de chocolate para cerrar. Le digo a mi marido: "eso va estar lleno de viejos", y al final resulta que los viejos éramos nosotros. Estaba lleno de tortolitos de no más de 25 tiernos añitos.

El dentista

Ayer fui al dentista a hacerme una limpieza profunda. El médico tenía manos de yunque. Me sentí en la Matanza de Texas, pero con instrumental odontológico. Hizo la limpieza de pie, como para tener más fuerzas, verse grandote y dar miedo. Mientras trabajaba, a mi mente se me venía la imagen de trozos de encías despegados y arrojados a la basura sin compasión. 
En tres oportunidades me rozó los cachetes con el garfio que estaba usando y pensé que iba a salir con los dientes limpios, pero como Al Pacino en Scarface. Al terminar, me levanté del sillón con tal atribulación y bajo los efectos de la anestesia me fui al baño a ver si mi boca aún existía, milagrosamente el espejo me devolvió la tranquilidad. 
Le conté a mi marido la experiencia carnicera porque ese es SU dentista, y me dijo que yo tenía mucho talento para el dramatismo y la exageración, pero les juro que así fue. Hoy puedo decir que estoy bien y el hombre-manos-de-yunque hizo un trabajo perfecto. Todo amaneció en su santo lugar. Yo recomendaría seminarios en las escuelas de odontología tipo: "sea un dentista delicado y no muera en el intento", o "como conseguir manos de seda en solo un semestre". Mi amigo Enrique, por ejemplo podría darlos.

Arturo

Arturo tiene ocho años y  una enamorada. Le pregunté si lo sabía, me respondió que sí, que un amigo se lo había dicho en el bus de la excursión del colegio.
Yo le dije que si él estaba enamorado y me dijo que no.
¿Y te gustaría estar enamorado? no -respondió-
¿Y por qué? le volví a preguntar,
Y me dijo: es que no quiero sentir mariposas en el estómago. 
¡Uy! con lo rico que es sentir mariposas en el estómago,- le dije,
pero, yo no quiero -dijo- y se fue corriendo de la habitación.

Música 

 Me pongo a preparar la cena escuchando los grandes éxitos de Soda Stereo, (no concibo cocinar sin música), canto, se apodera de mí una energía juvenil hasta para cortar las patatas, le entrego el sofrito de tomate y mi alma a Gustavo Cerati con su “Persiana americana”, cuando entra mi hijo mayor a la cocina y me dice que va a cerrar la puerta porque no puede con esa música de viejos ¿DE VIEJOS? Sí, de viejos. Me encierra en la cocina y se va. 
Y yo que me creía una madre en la cúspide de la modernidad.


Unicornio Zombie

 En una conversación mis hijos hace tiempo hablaban de un personaje para un vídeojuego: un unicornio zombi en un monster truck, les escuché decir de refilón mientras cocinaba y me quedé desde entonces con esa imagen.
Ahora a Lucas le mandan en el instituto a escribir una historia de terror y me pide ayuda, el pobre sufre porque lo suyo son los números.
Le digo que lo haga con ese personaje: un unicornio zombi que va en un monster truck envuelto en llamas aterrorizando las aldeas de Galicia (el cuento tiene que estar ambientado por aquí) y me dice que NO, que eso es una gran chorrada.
Y a mí me parece una historia buenísima.

Gimnasio

 En la planta baja del gimnasio según entras ya huele a testosterona, es la zona de lucha: boxeo, kick boxing, judo y otras artes violentas. Están los tíos tirándose patadas, soltando puñetazos y haciéndose llaves al compás de los Beastie Boys a todo volumen. Cuando llega el turno de "Fight for your right" fluye tanta adrenalina que yo creo que serían capaces de inmovilizar a un elefante antes de que termine la canción. 

 Aún huelo a espíritu adolescente

 Anoche fuimos a ver el documental " Kurt Cobain: Montage of Heck" y quedé impresionada con la fuerte necesidad de expresión que tenía Cobain. Para él debió ser muy difícil lidiar con una vida emocional tan intensa, ahora entiendo porque el desgarro de su voz nos tocaba tanto. El director tuvo acceso a material muy íntimo del cantante, textos, dibujos, vídeos... e hizo una propuesta visual con él que es una maravilla. Un documental bien logrado, los primeros minutos es un Nirvana de imágenes, me encantó.
Cuarentones (as) pónganse ese jean maltrecho, las converse rotas, despeinense las canas (si es que les queda pelo) vayan a verlo y revivan su espíritu Grunge. Cobain fue el último chico malo del rock.

Ajitos ¡Pum! directo a la moral

En las navidades comprando cebollitas (ajitos explosivos) a un vendedor ambulante en la Plaza Mayor de Madrid, dice Arturo después de la compra: "Ay, me siento tan mal comprando cosas ilegales".
Se me quedó grabado. Los hijos nos dan lecciones ¿no?

Atari

Mi papá y yo hablando por teléfono:
-¿Y que se pidieron los niños esta Navidad?
-la PS4
-¿queeeé?
- una maquinita papi, un Atari
-ahhhh.


Dustep

A mis hijos el rock les parece música de viejos, Nirvana les suena a principios de la humanidad y los Rolling ya ni se diga. Sin embargo les gusta más que lo que escucha su papá (el pobre se echó a perder, cayó en las garras del Indie, muy a pesar de que yo le digo que eso no es música para calvos). Así que ni uno ni lo otro.
A ellos les va es el Dubstep ¿Y qué es eso? 
Es esto y se baila así de facilito.

Nativos digitales
.
Le preguntan a Arturo en el cole:
Escribe dos medios de comunicación que usen el lenguaje oral, y dos que usen el lenguaje escrito.
Arturo pone:
Lenguaje oral: móvil y skype.
Lenguaje escrito: facebook y correo electrónico.
Y yo pensando en la radio y las cartas...


Una canción que me recuerda a mis padres 

Cuando íbamos al pueblo de mi mamá, mis padres en el coche ponían música "de viejos" que no me gustaba. Pero, había un casette  que a mi de niña  me encantaba y era el de  La Orquesta Aragón. Treinta años después todavía puedo cantar de memoria las canciones de la orquesta favorita de mis papás, y ver pasar los árboles desde el auto en marcha cuando entrábamos en el Distrito Perijá al ritmo de Cachita está alborotá, ahora baila el cha cha chá.